miércoles, 14 de marzo de 2012

Ofertas electorales


Por Robert Newport
31 enero 2008


E
stamos en el primer tiempo del partido electoral -elecciones generales 2008- y la afición -los electores-, no tiene muy claro cómo acabará el encuentro ya que, hasta el momento, discurre de forma irregular, por parte de ambos equipos. Es cierto que hubo algunos intentos, con intencionados tiros a puerta, que, de momento, no han sido muy afortunados. Da la impresión de que no han entrenado lo suficiente o, tal vez, la táctica planteada no es la más adecuada.  Seguiremos con atención el transcurso de la contienda hasta ver el resultado final.

Este sería el resumen, en términos deportivos,  de lo acontecido en lo que llevamos de campaña. Porque, lamentablemente, tanto el PSOE como el PP se han lanzado al mercado electoral con unas ofertas que nos han cogido a todos con el paso cambiado. Ofertas, en principio, muy impactantes pero también poco creíbles; pues luego vienen los matices que ya no ilusionan tanto.  Al mismo tiempo, a la oferta de un partido le sucede la contraoferta del otro y así sucesivamente. Por ello pienso que esta campaña, al menos de momento, está dominada por la improvisación y se van cambiando las ofertas de acuerdo con la reacción de los electores. Es decir, lanzan unas ofertas-sonda, prometiendo grandes beneficios y mejoras para todos, pero luego vendrán las matizaciones, toda una gama de grises… O sea, las rebajas.

Señores políticos: los ciudadanos queremos proyectos serios de futuro, con mejoras fiscales, sanitarias, sociales, laborales, culturales y de igualdad.  Queremos aptitudes políticas moderadas, distanciadas de radicalismos de cualquier color.  Queremos que tengan sentido de Estado, capacidad de diálogo y espíritu integrador, para que la crispación y las descalificaciones no vuelvan a tener el lamentable protagonismo de la pasada legislatura. 

Personalmente, a la vista de la talla política que están demostrando los contendientes y del rumbo de salida de la actual campaña electoral,  no puedo por menos que exclamar: “¡Cómo echo de menos a Adolfo Suárez!”.  Queda dicho.

(Publicado en la sección "Cartas al director" de "La Voz de Galicia", el 2 de febrero de 2008)


No hay comentarios:

Publicar un comentario