miércoles, 11 de abril de 2012

Citas literarias (5)


  • La sabiduría no viene tanto de la inteligencia como del corazón. (Rosegger).
  • La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada. (Gabriel García Márquez).
  • La sensualidad muchas veces apresura tanto el crecimiento del amor, que su raíz queda débil y fácil de arrancar. (Friedrich Nietzsche).
  • La soledad es el precio de la libertad. (Carmen Díez de Ribera).
  • La tontería es infinitamente más fascinante que la inteligencia. La inteligencia tiene sus límites, la tontería no. (Claude Chabrol).
  • La tontería se coloca siempre en primera fila para ser vista; la inteligencia detrás para poder ver. (Carmen Sylva).
  • La utopía reemplaza a Dios por el futuro. (Albert Camus).
  • La vejez tiene dos ventajas: dejan de dolerte las muelas y se dejan de escuchar las tonterías que se dicen alrededor. (George Bernard Shaw).
  • La venganza es sólo un placer de pequeñas almas. (Juvenal).
  • La verdad siempre resplandece al final, cuando ya se ha ido todo el mundo. (Julio Cerón).
  • La verdad siempre sale a flote como la gota de aceite en el vaso de agua. (Lola Flores).
  • La verdadera ciencia enseña, sobre todo, a dudar y a ser ignorante. (Ernest Rutherford).
  • La verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes. (Charles Dickens).
  • La verdadera libertad es sujetarse a las leyes de la razón. (Plutarco).
  • La verdadera sabiduría está en conocer la propia ignorancia. (Sócrates).
  • La vergüenza de confesar el primer error hace cometer otros muchos. (Jean de la Fontaine).
  • La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes. (John Lennon).
  • La vida es como una leyenda; no importa que sea larga, sino que esté bien narrada. (Luci Anneo Séneca).
  • La vida fluye como los ríos y nadie puede bañarse dos veces en la misma agua. (Tagore).
  • La vida no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir. (García Márquez).
  • La vista siempre debe de aprender de la razón. (Johannes Kepler).
  • La ciencia se puede aprender de memoria, pero la sabiduría no. (Lawrence Sterne).
  • Lágrimas de inocentes pacientes, más peligrosas que un diluvio. (Antonio Pérez).
  • Las calles, hasta las más estrechas, son suficientemente largas para aprender algo en ellas. (Noel Clarasó).
  • Las ciencias aplicadas no existen, sólo las aplicaciones de la ciencia. (Louis Pasteur).
  • Las ideas no duran mucho. Hay que hacer algo con ellas. (Anónimo).
  • Las opiniones siguen la ruta que marca la conveniencia personal. (Anónimo).
  • Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes. (Lao-Tseo).
  • Las personas más insoportables son los hombres que se creen geniales y las mujeres que se creen irresistibles. (Anónimo).
  • Las personas son como la luna. Siempre tienen un lado oscuro que no enseñan a nadie. (Mark Twan).
  • Las pirámides son el mejor ejemplo de que, en cualquier tiempo y lugar, los obreros tienden a trabajar menos cada vez.(Pierre Demayet).
  • Las que conducen y arrastran el mundo no son las máquinas, sino las ideas. (Víctor Hugo).
  • Las venturas nunca vienen por pares, las desdichas nunca vienen solas. (Charles Dickens).
  • Leemos mal el mundo, y después decimos que nos engaña. (Tagore).
  • Lo bello es aquello que es inteligible sin reflexión. (Andrá Maurois).
  • Lo difícil no es estar con los amigos cuando tienen razón, sino cuando se equivocan. (André Malraux).
  • Lo importante no es lo que nos hace el destino, sino lo que nosotros hacemos de él. (Florence Nightingale).
  • Lo malo de hacer sugerencias inteligentes es que uno corre el riesgo de que se le asigne para llevarlas a cabo. (Anónimo).
  • Lo más incomprensible del mundo es que es comprensible. (Albert Einstein).
  • Lo mucho se vuelve poco con desear otro poco más. (Francisco de Quevedo y Villegas).
  • Lo peor de la ingratitud es que siempre quiere tener razón. (Jacinto Benavente).
  • Lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos. (Jacinto Benavente).
  • Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama. (Aristóteles).
  • Lo que no quieras que no sepan muchos no lo digas a nadie. (Nieremberg).
  • Lo que quiere el sabio lo busca en sí mismo; el vulgo lo busca en los demás. (Confucio).
  • Lo que quieres que otros no digan, tú lo has de callar primero. (Juan Luis Vives).
  • Lo que se considera ceguera del destino es en realidad propia miopía. (William Faulkner).
  • Lo triste no es ir al cementerio, sino quedarse. (Woody Allen).
  • Lo último que uno sabe es por donde empezar. (Blaise Pascal).
  • Los años arrugan la piel, pero renunciar al entusiasmo arruga el alma. (Albert Schweitzer).
  • Los deseos de nuestra vida forman una cadena cuyos eslabones son las esperanzas. (Séneca).
  • Los ejemplos corrigen mucho mejor que las reprimendas. (Voltaire).
  • Los errores del hombre son los que le hacen especialmente digno de amor. (Johann Wolfgang von Goethe).
  • Los hombres imaginan ser los que mandan; en realidad el que manda es el trabajo. (André Maurois).
  • Los libros tienen su orgullo. Cuando se prestan no vuelven nunca. (Fontane).
  • Los moralistas son personas que se rascan allí donde a otros les pica. (Samuel Beckett).
  • Los niños hallan el todo en la nada; los hombres, la nada en el todo. (Giacomo Leopardi).
  • Los perezosos siempre hablan de lo que piensan hacer, de lo que harán; los que de veras hacen algo no tienen tiempo de hablar ni de lo que hacen. (Johann Wolfgang con Goethe).
  • Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; los treinta siguientes, el comentario. (Arthur Schopenhauer).
  • Los que más se lamentan son los que sufren menos. (Tácito)

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