- Prefiero vivir un día en la Tierra que cien
años en la historia. (Anónimo).
- Primero
el hombre aprende en la vida a andar y hablar. Más tarde, a sentarse
tranquilo y mantener la boca cerrada. (Marcel Pagnol).
- Puede adquirirse todo en la sociedad, excepto
el carácter. (Stendhal).
- Puede haber amor sin celos, pero no sin
temores. (Miguel de Cervantes Saavedra).
- Puedes ser solamente una persona para el
mundo, pero para alguna persona tú eres el mundo. (Gabriel García
Márquez).
- Puedo
resistirlo todo, excepto la tentación. (Oscar Wilde).
- Quien aspire a mandar, aprenda primero a
obedecer. (Smiles).
- Quien da primero, da dos veces. (Refrán
Popular).
- Quien
disimular no puede, que no gobierne. (Plutarco).
- Quien más sabe, más duda. (Anónimo).
- Quien no es capaz de tener defectos, no es
capaz de tener humanamente grandes virtudes. (A. Verri).
- Quien nunca ha cometido un error, nunca ha
probado algo nuevo. (Albert Einstein)
- Quien puede decir cuánto ama, pequeño amor
siente. (Francesco Petrarca).
- Quien sabe limitar sus deseos, es siempre
riquísimo. (Voltaire).
- Quien se venga después de la victoria es
indigno de vencer. (Voltaire).
- Quien vive temeroso, no será nunca libre.
(Horacio).
- Quizá la mayor lección de la Historia es que
nadie aprendió las lecciones de la Historia. (Aldous Huxley).
- Recogéis a un perro que anda muerto en al
calle, lo engordáis y no os morderá. Esa es la diferencia más notable que
hay entre un perro y un hombre. (Mark Twain).
- Recuerda que eres tan bueno como lo mejor que
hayas hecho en tu vida. (Billy Wilder).
- Saber es saber que no sabes nada. (Confucio).
- Saber y saberlo demostrar, es valer dos veces.
(Baltasar Gracián).
- Sé lento en adquirir amistades, pero sé
constante en retenerlas una vez admitidas. (Juan Luis Vives).
- Se puede confiar en las malas personas, no
cambian jamás. (William Faulkner).
- Se puede tomar por compañera la fantasía, pero
no se debe tener como guía a la razón. (Samuel Johnson).
- Ser bueno es fácil; lo difícil es ser justo.
(Víctor Hugo).
- Ser necio de nacimiento es una enfermedad
incurable. (Benjamín Johnson).
- Ser rico no depende de la cantidad de riqueza
que se posee, sino del equilibrio entre bienes y necesidades. (José Mª
Tallada).
- Si alguien se vuelve para mirar tu traje, es
que no vas bien vestido. (George Bryan Brummel).
- Si amas la vida, economiza el tiempo, porque
de tiempo se compone la vida. (Benjamín Franklin).
- Si cada cual se ocupase de la suyo, el mundo
daría vueltas más aprisa. (Lewis Carrol).
- Si cierras la puerta a todos los errores
dejarás afuera la verdad. (Tagore).
- Si das pescado a un hombre hambriento le
nutres durante una jornada. Si le enseñas a pescar, le nutrirás toda su
vida. (Lao Tsé).
- Si debes 10 millones al banco, tienes un
problema. Si debes 100, el que tiene el problema es el banco. (Woody
Allen).
- Si el vino perjudica tus negocios, deja tus
negocios. (Gilbert Keith Chesterton).
- Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y
lo mejor de todo, despertar. (Antonio Machado).
- Si exagerásemos nuestras alegrías, como
hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían importancia.
(Anatole France).
- Si examinamos detenidamente la historia
sabremos ser indulgentes con el mundo contemporáneo. (Anónimo).
- Si junto
a la biblioteca tienes un jardín, ya no te faltará nada. (Cicerón).
- Si la libertad significa algo, será sobre todo
el derecho a decirle a la gente aquello que no quieren oír. (George
Orwell).
- Si la penicilina salva a los enfermos, el
oloroso resucita a los moribundos. (Alexander Fleming).
- Si lloras por haber perdido el sol, las
lágrimas no te dejarán ver las estrellas. (Tagore).
- Si los que hablan mal de mí supieran
exactamente lo que yo pienso de ellos, aún hablarían peor. (Sacha Guitri).
- Si no pudiesen contar sus enfermedades, hay
muchos que no estarían enfermos. (Santiago Russinyol).
- Si no puede explicar lo que ha estado
haciendo, su trabajo carecerá de valor. (Edwin Schrödinger).
- Si queréis conocer a un hombre, revestidle de
un gran poder. (Pitaco).
- Si queréis ser ricos, no aprendáis solamente a
saber como se gana, sino también como se ahorra. (Benjamín Franklin).
- Si
quieres que te sigan las mujeres, ponte delante. (Francisco de Quevedo).
- Si tiene solución, ¿por qué lloras? Si no
tiene solución, ¿Por qué lloras? (Buda).
- Si tu intención es descubrir la verdad, hazlo
con sencillez y la elegancia déjasela al sastre. (Albert Einstein).
- Siempre es más valioso tener el respeto, que
la admiración de las personas. (Rousseau).
- Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar
lo que enseñas. (José Ortega y Gasset).
- Siempre son las dificultades del tamaño de los
intentos. (Antonio de Solís).
- Sin verdaderas necesidades no hay verdaderos
placeres. (Voltaire).
- Sobre las cosas que no se conocen siempre se
tiene mejor opinión. (Goufried Wilhelm Leibniz).
- Sólo es digno de libertad quien sabe
conquistarla cada día. (Johann Wolfgang von Goethe).
- Solo falta el tiempo a quien no sabe
aprovecharlo. (Jovellanos).
- Sólo hay un bien: el conocimiento; sólo hay un
mal: la ignorancia. (Sócrates).
- Sólo temo a mis enemigos cuando empiezan a
tener razón. (Jacinto Benavente).
- Tan corta como es la vida, aún la acortamos
más por el insensato desperdicio del tiempo. (Víctor Hugo).
- Tan sólo el hombre íntegramente educado es
capaz de confesar sus faltas y de reconocer sus errores. (Benjamín
Franklin).
- Toda el agua de los ríos no sería suficiente
para lavar la mano ensangrentada de un homicida. (Esquilo).
- Todas las cosas fingidas caen como flores
marchitas. (Marco Tulio Cicerón).
- Todas las tragedias terminan con una muerte,
todas las comedias terminan con una boda. (George Gordon Byron).
- Todo el mundo quiere llegar a viejo, pero
nadie quiere serlo. (Martin Held).
- Todo lo que se ignora, se desprecia. (Antonio
Machado).
- Todo lo que una persona puede imaginar, otras
podrán hacerlo realidad. (Julio Verne).
- Todo necio confunde valor y precio. (Antonio
Machado).
- Todos quieren la paz, y para asegurarla,
fabrican más armas que nunca. (Mingote).
- Todos somos aficionados: en nuestra corta vida
no tenemos tiempo para otra cosa. (Charlie Chaplin).
- Todos tienen razón y que pocos son los
razonables! (Fuechtersleben).
- Toma consejo en el vino, pero decide con agua
después. (Benjamín Franklin).
- Tu amigo
tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente,
sé discreto. (Talmud).
- Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a
pesar de ello te quiere. (Elbert Hubbard).
- Un banquero es un señor que nos presta un
paraguas cuando hace sol y nos lo exige cuando empieza a llover. (Mark
Twain).
- Un caballero se avergüenza de que sus palabras
sean mejores que sus hechos. (Confucio).
- Un cínico es un hombre que sabe el precio de
todas las cosas e ignora aún el valor de una sola. (Oscar Wilde).
- Un cobarde es una persona en la que el
instinto de conservación aún funciona con normalidad. (Ambrose Bierce).
- Un hombre de estado debe tener el corazón en
la cabeza. (Napoleón Bonaparte).
- Un hombre no es más que lo que sabe. (Francis
Bacon).
- Un hombre no es solamente lo que está
comprendido entre pies y cabeza. (Walt Whitman).
- Un hombre vulgar que tiene valor sin rectitud,
no es más que un bandido. (Confucio).
- Un noble ejemplo hace fáciles las acciones
difíciles. (Goethe).
- Un pedante es un estúpido adulterado por el
estudio. (Miguel de Unamuno).
- Un peligro previsto está medio abolido.
(William Shakespeare).
- Un pesimista es un optimista con experiencia.
(François Truffaut).
- Un pesimista es una persona que espera lo peor
y está aferrada a lo mejor. (Kraus).
- Un pintor es un hombre que pinta lo que vende.
Un artista, en cambio, es un hombre que vende lo que pinta. (Picasso).
- Un
técnico que diga que está satisfecho está pagando la cuota inicial de su decadencia.
(Pacho Maturana).
- Un verdadero amigo es quien te toma de la mano
y te toca el corazón. (Gabriel García Márquez).
- Una amistad noble es una obra maestra a dúo.
(Paul Bourget).
- Una conclusión es el lugar donde llegaste
cansado de pensar. (Anónimo).
- Una cosa es saber y otra saber enseñar. (Marco
Tulio Cicerón).
- Una de las grandes desventajas de la prisa es
que lleva demasiado tiempo. (Gilbert Keith Chesterton).
- Una familia feliz no es sino un paraíso
anticipado. (Sir John Bowring).
- Una palabra hiere más profundamente que una
espada. (Burton).
- Una pintura es un poema sin palabras.
(Horacio).
- Una sola palabra basta para destruir la dicha
de los hombres. (Goethe).
- Una tontería repetida por 36 millones de bocas
no deja de ser una tontería. (Anatole France).
- Una vez terminado el juego, el rey y el peón
vuelven a la misma caja. (Proverbio italiano)
- Una vida sin propósito es una muerte
prematura. (Johann Wolfgang von Goethe).
- Uno debería estar siempre enamorado. Por eso
jamás deberíamos casarnos. (Óscar Wilde).
- Vale más actuar exponiéndose a arrepentirse de
ello. (Giovanni Boccaccio).
- Valor y querer, facilitan el vencer.
(Proverbio castellano).
- Ver es creer, pero sentir es estar seguro.
(John Ray).
- Vota al hombre que promete menos. Será el que
menos te decepcione. (William Mitchel Ramsay).
- Los que sueñan de día conocen muchas cosas que
ignoran los que solamente sueñan de noche. (Edgar Allan Poe).
- Los sabios son los que buscan la sabiduría;
los necios piensan ya haberla encontrado. (Napoleón Bonaparte).
- Los traicioneros son siempre desconfiados.
(J.R.R. Tolkien).
- Los únicos animales venenosos son los de
sangre fría. (Arthur Schopenhauer).
- Los valores morales se pierden sepultados por
los económicos. (José Luis Aranguren).
- Los viejos desconfían de la juventud porque
han sido jóvenes. (Shakespeare).
- Malgasté el tiempo y ahora el tiempo me
malgasta a mí. (Shakespeare).
- Manda el que puede y obedece el que quiere.
(Alessandro Manzini).
- Manejar el silencio es más difícil que manejar
la palabra. (George Clemenceau).
- Más vale permanecer callado y que sospechen tu
necedad, que hablar y quitarles toda duda de ello. (Abraham Lincoln).
- Más vale vergüenza en el rostro que mancha en
el corazón. (Miguel de Cervantes Saavedra).
- Mejor es prevenir que curar. (Erasmo de
Rótterdam).
- Moral es lo que nos permite ser fieles a
nosotros mismos. (Jeanne Moreau).
- Muchas palabras no indican mucha sabiduría.
(Tales de Mileto).
- Muchas personas cuidan de su reputación, y no
cuidan de su conciencia. (Publio Siro).
- Muchas personas se pierden las pequeñas
alegrías mientras aguardan la gran felicidad. (Pearl S. Buck).
- Muchas veces lo que se calla hace más
impresión que lo que se dice. (Pindaro).
- Nada es veneno, todo es veneno: la diferencia
está en la dosis. (Paracelso).
- Nada se sabe bien sino por medio de la
experiencia. (Sir Francis Bacon, Barón de Verulam).
- Nadie es como otro. Ni mejor ni peor. Es otro.
Y si dos están de acuerdo es por un malentendido. (Jean Paul Sastre).
- Nadie es más esclavo que el que se tiene por
libre sin serlo. (Johann Wolfgang von Goethe).
- Nadie se
ruboriza en la oscuridad. (Benjamín Whichcote).
- Nadie tiene gran necesidad de nada; la
necesidad ha de crearse. (Vicky Baum).
- Ningún descubrimiento se haría ya si nos
contentásemos con lo que sabemos. (Lucio Annaeo Séneca).
- Ningún tonto se queja de serlo; no les debe ir
tan mal. (Noel Clarasó).
- No comprimas con mucha fuerza y vigor la mano
de un niño tierno. (Focílides).
- No conocemos a los hombres cuando vienen a
vernos; tenemos que visitarlos a ellos para averiguar como son. (Goethe).
- No conozco ningún otro signo de superioridad
que la bondad. (Ludwig van Beethoven).
- No dejes crecer la hierba en el camino de la
amistad. (Platón).
- No emplees a otro en lo que tú mismo puedas
hacer. (Thomas Jefferson).
- No es bueno que todo suceda como deseamos.
(Bossuet).
- No hay amor más sincero que el amor a la
comida. (Shaw).
- No hay
caminos para la paz, la paz es el camino. (Mahatma Gandhi).
- No hay libro tan malo del que no se pueda
aprender algo bueno. (Cayo Plinio Cecilio secundo).
- No hay malas hierbas ni hombres malos; solo
hay malos cultivadores. (Víctor Hugo).
- No hay nada más necesario que lo superfluo.
(Roberto Benigni).
- No hay nada repartido más equitativamente que
la razón: todos están convencidos de tener suficiente. (René Descartes).
- No hay
pasajeros en la
Nave Espacial Tierra; todos somos tripulación. (Marshall
McLuhan).
- No hay verdad que no haya sido perseguida al
nacer. (Voltaire).
- No honres con tu odio a quien no podrías
honrar con tu amor. (Hebbel).
- No malgastes tu tiempo, pues de esa materia
está formada la vida. (Benjamín Franklin).
- No olvidemos jamás que lo bueno no se alcanza
nunca. (Victor Hugo).
- No pierdas tan bellas ocasiones de callar,
como a diario te ofrecerá la vida. (Noel Clarasó).
- No podemos evitar el cometer errores, pero sí
podemos poner constantemente atención para tratar de evitarlos.
(Epicteto).
- No pongas en duda la inteligencia de tu mujer,
mira con quien se casó. (Ambrose Bierce).
- No rías nunca de las lágrimas de un niño.
Todos los dolores son iguales. (Leberghe).
- No se acaba lo que se muere, sino lo que se
olvida. (Anónimo)
- No se ama verdaderamente sino cuando se ama
sin razón. (Anatole France).
- No se es amigo de una mujer cuando se puede
ser su amante. (Honoré de Balzac).
- No se odia mientras se menosprecia. No se odia
más que al igual o superior. (Nietzche).
- No son las locomotoras, sino las ideas las que
llevan y arrastran el mundo. (Victor Hugo).
- No tires piedras en el manantial donde has
bebido. (Proverbio arameo).
- No tratéis de guiar al que pretende elegir por
sí su propio camino. (Shakespeare).
- Nuestra
cabeza es redonda para permitir al pensamiento cambiar de dirección.
(Francis Picabia).
- Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando
estés triste, porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa.
(Gabriel García Márquez).
- Nunca hay que confundir movimiento con acción.
(Ernest Hemingway).
- Obra siempre de modo que tu conducta pudiera
servir de principio a una legislación universal. (Kant).
- Odiar a alguien es otorgarle demasiada
importancia. (Anónimo).
- Ojo por ojo, y el mundo acabará ciego.
(Mahatma Gandhi).
- Para
Adán, el paraíso era donde estaba Eva. (Mark Twain).
- Para hacer mal cualquiera es poderoso. (Fray
Luis de León).
- Para que la dicha sea completa siempre se
necesita un poco de ilusión. (Thomas).
- Para saber hablar es preciso saber escuchar.
(Plutarco).
- Pensamientos tontos los tenemos todos, pero el
sabio se los calla. (Wilhelm Busch).
- Perdonamos a los grandes del mundo porque han
muerto; pero en vida son imperdonables. (Aforismo chino).
- Pesa las
opiniones, no las cuentes. (Séneca).
- Poca gente es capaz de prever hacia donde les
lleva el camino, hasta que llegan a su fin. ( J.R.R. Tolkien).
- Pocas o ninguna vez se cumple con la ambición
que no sea con daño de tercero. (Cervantes).
- Por bien que se hable, cuando se habla
demasiado se acaba siempre diciendo tonterías. (Alejandro Dumas).
- Por lo general los hombres creen fácilmente lo
que desean. (Julio César).
- Prefiero un vicio tolerante a una virtud
obstinada. (Molière).
- La sabiduría no viene tanto de la inteligencia
como del corazón. (Rosegger).
- La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve
de nada. (Gabriel García Márquez).
- La sensualidad muchas veces apresura tanto el
crecimiento del amor, que su raíz queda débil y fácil de arrancar.
(Friedrich Nietzsche).
- La soledad es el precio de la libertad. (Carmen
Díez de Ribera).
- La tontería es infinitamente más fascinante
que la inteligencia. La inteligencia tiene sus límites, la tontería no.
(Claude Chabrol).
- La tontería se coloca siempre en primera fila
para ser vista; la inteligencia detrás para poder ver. (Carmen Sylva).
- La utopía reemplaza a Dios por el futuro.
(Albert Camus).
- La vejez tiene dos ventajas: dejan de dolerte
las muelas y se dejan de escuchar las tonterías que se dicen alrededor.
(George Bernard Shaw).
- La venganza es sólo un placer de pequeñas
almas. (Juvenal).
- La verdad siempre resplandece al final, cuando
ya se ha ido todo el mundo. (Julio Cerón).
- La verdad siempre sale a flote como la gota de
aceite en el vaso de agua. (Lola Flores).
- La verdadera ciencia enseña, sobre todo, a
dudar y a ser ignorante. (Ernest Rutherford).
- La verdadera grandeza consiste en hacer que
todos se sientan grandes. (Charles Dickens).
- La verdadera libertad es sujetarse a las leyes
de la razón. (Plutarco).
- La verdadera sabiduría está en conocer la
propia ignorancia. (Sócrates).
- La vergüenza de confesar el primer error hace
cometer otros muchos. (Jean de la Fontaine).
- La vida es aquello que te va sucediendo
mientras tú te empeñas en hacer otros planes. (John Lennon).
- La vida es como una leyenda; no importa que
sea larga, sino que esté bien narrada. (Luci Anneo Séneca).
- La vida fluye como los ríos y nadie puede
bañarse dos veces en la misma agua. (Tagore).
- La vida no es sino una continua sucesión de
oportunidades para sobrevivir. (García Márquez).
- La vista siempre debe de aprender de la razón.
(Johannes Kepler).
- La ciencia se puede aprender de memoria, pero
la sabiduría no. (Lawrence Sterne).
- Lágrimas de inocentes pacientes, más
peligrosas que un diluvio. (Antonio Pérez).
- Las calles, hasta las más estrechas, son
suficientemente largas para aprender algo en ellas. (Noel Clarasó).
- Las ciencias aplicadas no existen, sólo las
aplicaciones de la ciencia. (Louis Pasteur).
- Las ideas no duran mucho. Hay que hacer algo
con ellas. (Anónimo).
- Las opiniones siguen la ruta que marca la
conveniencia personal. (Anónimo).
- Las palabras elegantes no son sinceras; las
palabras sinceras no son elegantes. (Lao-Tseo).
- Las personas más insoportables son los hombres
que se creen geniales y las mujeres que se creen irresistibles. (Anónimo).
- Las personas son como la luna. Siempre tienen
un lado oscuro que no enseñan a nadie. (Mark Twan).
- Las
pirámides son el mejor ejemplo de que, en cualquier tiempo y lugar, los
obreros tienden a trabajar menos cada vez.(Pierre Demayet).
- Las que conducen y arrastran el mundo no son
las máquinas, sino las ideas. (Víctor Hugo).
- Las venturas nunca vienen por pares, las
desdichas nunca vienen solas. (Charles Dickens).
- Leemos mal el mundo, y después decimos que nos
engaña. (Tagore).
- Lo bello es aquello que es inteligible sin
reflexión. (Andrá Maurois).
- Lo difícil no es estar con los amigos cuando
tienen razón, sino cuando se equivocan. (André Malraux).
- Lo importante no es lo que nos hace el
destino, sino lo que nosotros hacemos de él. (Florence Nightingale).
- Lo malo de hacer sugerencias inteligentes es
que uno corre el riesgo de que se le asigne para llevarlas a cabo.
(Anónimo).
- Lo más incomprensible del mundo es que es
comprensible. (Albert Einstein).
- Lo mucho se vuelve poco con desear otro poco
más. (Francisco de Quevedo y Villegas).
- Lo peor de la ingratitud es que siempre quiere
tener razón. (Jacinto Benavente).
- Lo peor que hacen los malos es obligarnos a
dudar de los buenos. (Jacinto Benavente).
- Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se
ama. (Aristóteles).
- Lo que no quieras que no sepan muchos no lo
digas a nadie. (Nieremberg).
- Lo que quiere el sabio lo busca en sí mismo;
el vulgo lo busca en los demás. (Confucio).
- Lo que quieres que otros no digan, tú lo has
de callar primero. (Juan Luis Vives).
- Lo que se considera ceguera del destino es en
realidad propia miopía. (William Faulkner).
- Lo triste no es ir al cementerio, sino
quedarse. (Woody Allen).
- Lo último que uno sabe es por donde empezar.
(Blaise Pascal).
- Los años arrugan la piel, pero renunciar al
entusiasmo arruga el alma. (Albert Schweitzer).
- Los deseos de nuestra vida forman una cadena
cuyos eslabones son las esperanzas. (Séneca).
- Los ejemplos corrigen mucho mejor que las
reprimendas. (Voltaire).
- Los errores del hombre son los que le hacen
especialmente digno de amor. (Johann Wolfgang von Goethe).
- Los hombres imaginan ser los que mandan; en
realidad el que manda es el trabajo. (André Maurois).
- Los libros tienen su orgullo. Cuando se
prestan no vuelven nunca. (Fontane).
- Los moralistas son personas que se rascan allí
donde a otros les pica. (Samuel Beckett).
- Los niños hallan el todo en la nada; los
hombres, la nada en el todo. (Giacomo Leopardi).
- Los perezosos siempre hablan de lo que piensan
hacer, de lo que harán; los que de veras hacen algo no tienen tiempo de
hablar ni de lo que hacen. (Johann Wolfgang con Goethe).
- Los primeros cuarenta años de vida nos dan el
texto; los treinta siguientes, el comentario. (Arthur Schopenhauer).
- Los que más se lamentan son los que sufren
menos. (Tácito)
- La democracia es la necesidad de doblegarse de
vez en cuando a las opiniones de los demás. (Winston Churchill).
- La duda es uno de los nombres de la
inteligencia. (Jorge Luis Borges).
- La educación es un seguro para la vida y un
pasaporte para la eternidad. (Aparisi y Guijarro).
- La elocuencia es el arte de abultar las cosas
pequeñas y de disminuir las grandes. (Isócrates).
- La enfermedad del ignorante es ignorar su
propia ignorancia. (Amos Bronson Alcott).
- La envidia es el gusano roedor del mérito y de
la gloria. (Francis Bacon).
- La exageración en los lamentos es un presagio
de pronto olvido. (Anónimo).
- La experiencia es la suma de nuestros
desengaños. (Anguez).
- La experiencia no consiste en el número de
cosas que se han visto, sino en el número de cosas que se han
reflexionado. (José María de Pereda).
- La experiencia no tiene valor ético alguno. Es
simplemente el nombre que damos a nuestros errores. (Oscar Wilde).
- La falsa modestia es la más decente de todas
las mentiras. (Chamfort).
- La fe no es creer lo que no vimos, sino creer
lo que no vemos. (Miguel de Unamuno).
- La felicidad no consiste en las muchas cosas
poseídas, sino en el modo de gozarlas, aunque sean menos. (Fr. Adr.
Suárez).
- La
felicidad siempre viaja de incógnito. Sólo después que ha pasado, sabemos
de ella. (Anónimo).
- La forma última, la forma santa de la teoría,
es la acción. (Nikos Kazantzakis).
- La fortuna llega en algunos barcos que no son
guiados. (William Shakespeare).
- La gente que no para de trabajar lo hace para
no tener tiempo de acordarse de que no tiene nada que hacer. (Francis
Picabia).
- La gloria de los grandes hombres debe medirse
siempre por los medios que han empleado para adquirirla. (Duque de la Rochefoucauld).
- La gloria es un veneno que hay que tomar en
pequeñas dosis. (Honorato de Balzac).
- La grandeza del entendimiento no se mide por
su extensión, sino por la justeza y verdad de sus opiniones. (Epicteto).
- La guerra es la salida cobarde a los problemas
de la paz.. (Thomas Mann).
- La
historia no es mecánica porque los hombres son libres para transformarla.
(Ernesto Sábato).
- La ignorancia afirma o niega rotundamente; la
ciencia duda. (Voltaire).
- La ignorancia es la madre de todos los
crímenes. (Honoré de Balzac).
- La ignorancia vacila entre la extrema audacia
y la extrema timidez. (Paul Valéry).
- La imaginación imagina de noche aquello que no
se halla en el día. (Ramón Llull).
- La imprenta es un ejército de 26 soldados de
plomo con el que se puede conquistar el mundo. (Johann Gutenberg).
- La independencia del pensamiento es la más
noble aristocracia. (Anatole France).
- La juventud quiere mejor ser estimulada que
instruida. (Goethe).
- La lectura es el viaje de los que no pueden
tomar el tren. (F. De Croisset).
- La lectura es una conversación con los hombres
más ilustres de los siglos pasados. (René Descartes).
- La lectura hace al hombre completo, la
conversación lo hace ágil, la escritura lo hace preciso. (Plutarco).
- La ley debe ser ciegamente respetada y
libremente discutida. (Gumersindo de Azcárate).
- La ley es poderosa, pero más poderosa es la
necesidad. (Goethe).
- La libertad es el derecho a hacer lo que no
perjudique a los demás. (Lacordaire).
- La libertad es para soñarla. (Carmen Martín
Gaite).
- La libertad no es nada más que una oportunidad
para ser mejor. (Albert Camus).
- La libertad primero hay que aceptarla, después
planificarla y finalmente disfrutarla. (Paco Rabanne).
- La libertad supone responsabilidad. Por eso la
mayor parte de los hombres la temen tanto. (Shaw).
- La llave del éxito en la vida es el
conocimiento del valor de las cosas. (John Boyle O’Reilly).
- La maldad no es algo sobrehumano, es algo
menos que humano. (Agatha christie).
- La más estricta justicia no creo que sea
siempre la mejor política. (Abraham Lincoln).
- La mayor alabanza que se puede hacer de un
hombre es compararlo a un niño. (Vigil).
- La mayoría de las personas son como alfileres:
sus cabezas no son lo más importante. (Jonathan Swift).
- La medicina hace enfermos; la matemática,
tristes; y la teología, gente pecadora. (Lutero King).
- La medida del amor es amar sin medidas. (San
Agustín).
- La mejor amiga y la peor enemiga del hombre es
la fantasía. (Arturo Graf).
- La mejor fuente de información son las
personas que han prometido no contárselo a otros. (Marcel Mart).
- La mejor manera de mantener tus amigos es no
deberles ni prestarles nada. (Paul de Kock).
- La
melancolía es la dicha de estar triste. (Víctor Hugo).
- La mitad del mundo no puede comprender los
placeres de la otra mitad. (Jane Austen).
- La modestia es la virtud de los que no tienen
otra. (Álvaro de La
Iglesia).
- La naturaleza esconde su secreto porque es
sublime, no por astucia. (Albert Einstein).
- La naturaleza humana cambia; he ahí lo único
que se sabe de ella. (Oscar Wilde).
- La nobleza del hombre procede de la virtud, no
del nacimiento. (Epicteto).
- La obra humana más bella es la de ser útil al
prójimo. (Sófocles).
- La oscuridad nos envuelve a todos, pero
mientras el sabio tropieza con una pared, el ignorante está tranquilo en
el centro de la estancia. (Anatole France).
- La paciencia tiene más poder que la fuerza.
(Plutarco).
- La palabra es mitad de quien la pronuncia,
mitad de quien la escucha. (Michel Eyquem Montaigne).
- La patria del escritor es su lengua.
(Francisco Ayala).
- La peor soledad que hay es darse cuenta de que
la gente es idiota. (Torrente Ballester).
- La pintura es poesía muda. La poesía, pintura
ciega. (Leonardo da Vinci).
- La poesía es el sentimiento que le sobra al
corazón y te sale por la mano. (Carmen Conde).
- La poesía se escribe cuando ella quiere. (José
Hierro).
- La prosperidad hace amistades, y la adversidad
las prueba. (Anónimo).
- La prudencia suele faltar cuando más se la
necesita. (Publius Siro).
- La razón es lo que más asusta a un loco.
(Anatole France).
- La resignación es un suicidio cotidiano.
(Honoré de Balzac).
- La
retentiva es el sello de la capacidad. (Baltasar Gracián).
- La sabiduría de los ancianos es un gran error.
No se hacen más sabios, sino más prudentes. (Ernest Hemingway)
- El secreto de la existencia no consiste
solamente en vivir, sino en saber para que se vive. (Feodor Dostoievski).
- El secreto de la felicidad no es hacer siempre
lo que se quiere, sino querer siempre lo que se hace. (León Tolstoy).
- El secreto de la felicidad no está en hacer
siempre lo que se quiere, sino en querer siempre lo que se hace. (León
Tolstoi).
- El tacto
consiste en saber hasta donde se puede llegar demasiado lejos. (Jean
Cocteau).
- El terror, erigido en sistema, es una prueba
de debilidad. (G. Manzini).
- El trabajo es el único capital no sujeto a
quiebras. (La Fontaine).
- El único egoísmo aceptable es el procurar que
todos estén bien para estar uno mejor. (Jacinto Benavente).
- El valor muchas veces no es más que el efecto
de un grandísimo miedo. (Anónimo).
- El valor, como las demás virtudes, tiene su
límite. (Montaigne).
- El verdadero dolor es el que se sufre sin
testigos. (Marco Valerio Marcial).
- El verdadero modo de vengarse de un enemigo es
no parecérsele. (Marco Aurelio).
- En el fondo de nosotros mismos siempre tenemos
la misma edad. (Graham Greene).
- En el fondo son las relaciones con las
personas lo que da valor a la vida. (Guillermo von Humboldt).
- En la lucha de uno y el mundo, hay que estar
de parte del mundo. (Franz Kafka).
- En la mayoría de los hombres, las dificultades
son hijas de la pereza. (Samuel Johnson).
- En la medida en que el sufrimiento de los
niños está permitido, no existe amor verdadero en este mundo. (Isadora
Duncan).
- En la venganza, el débil es siempre el más
feroz. (Reugesem).
- En las discusiones prolongadas se pierde la
verdad. (Lucio Annaeo Séneca).
- En las fiestas no te sientes jamás; puede
sentarse a tu lado alguien que no te guste. (Groucho).
- En tanto que haya alguien que crea en una
idea, la idea vive. (José Ortega y Gasset).
- En tu lucha contra el resto del mundo te
aconsejo que te pongas del lado del resto del mundo. (Kafka).
- Entre dos hombres iguales en fuerza, el que
tiene más razón es el más fuerte. (Pitágoras).
- Es bueno seguir la pendiente con tal que sea
subiendo. (André Gide).
- Es curioso, pero solamente cuando ves a las
personas hacer el ridículo, te das cuenta de lo mucho que las quieres.
(Agatha Christie).
- Es fácil hablar cuando uno no quiere decir
toda la verdad. (Tagore).
- Es falso que se haya hecho fortuna, cuando no
se sabe disfrutarla. (Vauvenargues).
- Es infinitamente más bello dejarse engañar
diez veces, que perder una vez la fe en la humanidad. (Heinz Zschokke).
- Es inútil, es peligroso, es imprudente, es
risible, es vulgar dejar ver con palabras o con gestos nuestra cólera o
nuestro odio. (Arthur Schopenhauer).
- Es mejor tener la boca cerrada y parecer
estúpido, que abrirla y disipar la duda. (Mark Twain).
- Es mucho más fácil imaginar que mañana haremos
tal o cual cosa, que realizarlo resueltamente hoy mismo. (O. S. Marden).
- Es muy difícil no ser injusto con lo que se
ama. (Oscar Wilde).
- Es tan arriesgado creerlo todo como no creer
nada. (Denis Diderot).
- Estar preparados para la guerra es uno de los
medios más eficaces para conservar la paz. (George Washington).
- Estos son mis principios. Si no le gustan
tengo otros. (Groucho Marx).
- Estudia las frases que parecen ciertas y
ponlas en duda. (David Riesman).
- Estudia no para saber algo más sino para saber
algo mejor. (Séneca).
- Exagerar la fuerza es descubrir la debilidad.
(Madame de Girardin).
- Gobernar es el arte de crear problemas con
cuya solución mantener a la población en vilo. (Ezra Pound).
- Gobernar no es mandar; por mucha mayoría que
se tenga. (Juan Luis Cebrián).
- Gran médico es el tiempo por lo viejo y por lo
experimentado. (Baltasar Gracián).
- Hablar mucho de sí mismo puede ser un medio de
esconderse. (Friedrich Nietzsche).
- Hace siglos que la opinión pública es la peor
de las opiniones. (Chamfort).
- Hacer mal por voluntad es peor que hacerlo por
fuerza. (Aristóteles).
- Hacer versos malos depara mucha más felicidad
que leer los más bellos. (Hermann Hesse).
- Hay dos clases de hombres, los que viven
hablando de las virtudes y los que se limitan a tenerlas. (Antonio
Machado).
- Hay gente tan sumamente pobre que solamente
tiene dinero. (Anónimo).
- Hay personas que empiezan a hablar un momento
antes de haber pensado. (Jean de la Bruyère).
- Hay que escoger entre amar a las mujeres y
conocerlas, no hay término medio. (Nicolás Chamfort).
- Hay que estudiar mucho para saber poco.
(Charles de Montesquieu).
- Hay que tener cuidado con los libros de salud,
podemos morir por culpa de una errata. (Mark Twain).
- He aprendido que una vida no vale nada, pero
también que nada vale una vida. (André Malraux).
- Invertir en conocimientos produce siempre los
mejores intereses. (Benjamín Franklin).
- Jamás es perdido el bien que se hace.
(Fenelón).
- La alegría más grande es la inesperada.
(Sófocles).
- La audacia en los negocios, lo primero, lo
segundo y lo tercero. (Thomas Fuller).
- La botánica no es una ciencia; es el arte de
insultar a las flores en griego y latín. (Jean-Baptiste-Alphonse Karr).
- La buena conciencia es blanda almohada. (John
Ray).
- La burla y el ridículo son, entre todas las
injurias, las que menos se perdonan. (Platón).
- La caridad comienza en mi casa, y la justicia
en la puerta siguiente. (Charles Dickens).
- La casualidad favorece a las mentes
entrenadas. (William Thomson).
- La ciencia humana consiste más en destruir
errores. (Sócrates).
- La ciencia se compone de errores, que a su vez
son los pasos hacia la verdad. (Julio Verne).
- La conciencia es el mejor libro moral que
tenemos. (Blaise Pascal).
- La constancia es la virtud por la que todas
las obras dan fruto. (Arturo Graf).