Por Robert Newport
19 abril 2026
Sr. Feijoo: Haciendo
memoria, el Gobierno de Pedro Sánchez ha tenido que afrontar una serie de
sucesos: Pandemia Covid-19, Volcán de La Palma, Borrasca Filomena, Apagón,
Dana, Incendios… Y el Partido Popular, con usted a la cabeza, en lugar de
colaborar en esas situaciones extremas, se ha dedicado a criticar la gestión
del presidente del Gobierno, en un claro intento de «ponerlo a los pies de los
caballos». Su comportamiento es el de un opositor tóxico.
En el Congreso de los
Diputados, señor Feijoo, su comportamiento lleva implícito insultar y
descalificar al presidente del Gobierno; y éste, a su vez, contrataca con otra
retahíla de agravios y reprobaciones. Y así, entre dimes y diretes, transcurren
las insustanciales sesiones, sin aportar nada significativo. Resulta vergonzoso
e inaceptable —y tendría que ser sancionable— que, durante una de las sesiones,
en un mezquino gesto de arrogancia, haciendo gala de su habitual incontinencia
verbal, señor Feijoo, le haya preguntado al presidente del Gobierno: «¿En qué
clase de prostíbulo se ha criado usted, señor Sánchez?». Esta frase
«lapidaria», que lastrará su mochila
política, es señal inequívoca de que usted se está radicalizando.
Del mismo modo, al
pronunciarse usted sobre la aplicación de la eutanasia a la joven catalana de
25 años, Noelia Castillo, aseveró como «fallo de las instituciones» y «fracaso
del Gobierno de Pedro Sánchez» permitir lo que usted ha calificado como una
«ejecución». Lo que propició que la presidenta del Congreso lo llamara al orden
recordándole que aquí ya no se ejecuta a nadie.
Usted, señor Feijoo, que
«desembarcó» en Madrid portando el estandarte de adalid de las cuatro mayorías
absolutas en Galicia, para optar a presidir el Gobierno de España, ha fracasado
en sus primeras Elecciones Generales. Ese hecho lo ha convertido en rehén de
sus propias frustraciones, poseído por una enfermiza ambición de poder que es
la causante de su permanente estado de ansiedad y crispación.
Usted, con el objetivo de
distanciarse de Vox, ha propiciado el adelanto de elecciones autonómicas en
Extremadura, Aragón, y en Castilla y León, en la confianza de que su formación
política obtendría la mayoría suficiente que le permitiera gobernar en
solitario. Pero no lo ha conseguido. Por el
contrario, ahora su dependencia de Vox es todavía mayor. Lo que
significará una incuestionable pérdida de autoridad.
Si algún día llega usted a
presidir el Gobierno de España, señor Feijoo, recuerde que: «Quien siembra
vientos, recoge tempestades». Amén.
Publicado
en ‘La Voz de Galicia’ (20.04.2026) y ‘La Región’ (22.04.2026), en la sección
‘Cartas al Director’
